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Nicomedes Santa Cruz - A cocachos aprendí

A cocachos aprendí mi labor de colegial en el Colegio Fiscal del barrio donde nací. Y dice así: Tener primaria completa era raro en mi niñez (nos sentábamos de a tres en una sola carpeta). Yo creo que la palmeta la inventaron para mí, de la vez que una rompí me apodaron «mano ’e fierro», y por ser tan mataperro a cocachos aprendí. Juguetón de nacimiento, por dedicarme al recreo sacaba Diez en Aseo y Once en Aprovechamiento. De la Conducta ni cuento pues, para colmo de mal era mi voz general «¡chócala pa’ la salida!» dejando a veces perdida mi labor de colegial. ¡Campeón en lingo y bolero! ¡Rey del trompo con huaraca! ¡Mago haciéndome «la vaca» y en bolitas, el primero…! En Aritmética, Cero. En Geografía, igual. Doce en examen oral, Trece en examen escrito. Si no me «soplan» repito en el Colegio Fiscal. Con...

Girondo O. - Destino

Y para acá o allá y desde aquí otra vez y vuelta a ir de vuelta y sin aliento y del principio o término del precipicio íntimo hasta el extremo o medio o resurrecto resto de éste a aquello o de lo opuesto y rueda que te roe hasta el encuentro y aquí tampoco está y desde arriba abajo y desde abajo arriba ávido asqueado por vivir entre huesos o del perpetuo estéril desencuentro a lo demás de más o al recomienzo espeso de cerdos contratiempos y destiempos cuando no al burdo sino de algún complejo herniado en pleno vuelo cálido o helado y vuelta y vuelta a tanta terca tuerca para entregarse entero o de tres cuartos harto ya de mitades y de cuartos al entrevero exhausto de los lechos deshechos o darse noche y día sin descanso contra todos los nervios del misterio del más allá de acá mientras se rota quedo ante el fugaz aspecto sempiterno de lo aparente o lo supuesto y vuelta y vu...

Pablo Neruda - Poema 20

P UEDO escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,  y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche.  Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería.  Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche.  Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.  Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.  La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.  Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para ac...